Complejo Hidráulico del Alto Cardós

Construcción

 

El estudio y planificación del proyecto se inician en los años 50, una época de postguerra en que la red viaria, especialmente en las comarcas de montaña como el Pallars Sobirà, era muy precaria, y en consecuencia lo primero que los técnicos tuvieron que hacer, fue mejorar las carreteras y ampliar los puentes, a fin de facilitar el intenso tráfico de hombres, máquinas y material, que presumiblemente se produciría durante la ejecución de una obra de ingeniería tan importante.

Las obras del complejo hidráulico puede considerarse que se inician el año 1958 con la ampliación/reconstrucción del puente sobre el Noguera Pallaresa , en Llavorsí, y continuaron ininterrumpidamente hasta 1974, con la inauguración de la Central de Montamara. La puesta en marcha de la Central de Tavascan fue en 1971.

 

- El factor humano

En su construcción participaron unos 10.000 obreros, con una punta máxima de 2.677 trabajadores en el año 1965, y una media anual de 1512 en el período 1958-1975, que vivian en barracones en la montaña durante toda la semana y que los domingos acudían a Tavascan en busca de algo de distracción. Se puede imaginar fácilmente el impacto que tanta gente provocaba en un pueblo tan pequeño, donde hubo que instalar un destacamento de la guardia civil de forma permanente.

Durante casi 20 años estos obreros estuvieron perforando las montañas, construyendo kilómetros de túneles y galerias, utilizando 2.000.000 de kg de explosivos, en condiciones de vida y de trabajo que debían ser muy duras, sobre todo en invierno, por la climatología tan adversa de la zona.

 

- Las "ventanas"

El proceso de construcción de la red subterránea se iniciaba con la perforación de galerias de servicio llamadas “ventanas”, perpendiculares al trazado del túnel, que facilitaban por medio de vias, vagonetas y hormigoneres rodantes, tanto la extracción de materiales, como el revestimiento del mismo túnel. Este sistema permitía avanzar al mismo tiempo desde los dos extremos del tramo comprendido entre dos “ventanas”.Todas las galerías estaban dotadas de bombas de extracción de agua, tubos de ventilación forzada y circuitos eléctricos.

Al lado de cada “ventana” se organizaba un campamento, donde había barracones destinados a cantina-comedor, dormitorios de los peones, almacén de material, equipos compresores, estación de hormigón con sus correspondientes silos de cemento, polvorín bajo vigilancia y se completaba con canteras y grupos de trituración de áridos y arenas.

 

- El funicular de Guerón

Una de las piezas clave, dentro de la infraestructura que hubo que montar, fue el impresionante funicular, que desde el camino del Pla de Boavi (1100m), ascendía hasta los barracones de Guerón (1970m.), en un recorrido de 1534 metres , permitiendo un constante tráfico de obreros, material y maquinaria.

Los elementos básicos del funicular eran por un lado el cable de 30 mm de diámetro, con un peso de 3,26 kg/m, y una resistencia total de 56.000 kg , y por otro la vagoneta de 2.000 kg de peso y una carga máxima de 10.000 kg .

Actualmente se encuentra fuera de servicio y sus restos se pueden observar todavía desde el mismo camino del Pla de Bohavi.

 

 

 

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